
Pintar la vivienda entera
El encargo grande, y el que más cambia según esté la vivienda vacía o habitada. Cambia el plazo, el orden y el precio.
Pintar el piso entero
Pídenos presupuesto sin compromiso para pintar tu piso
¿Quieres pintar la casa entera o solo alguna habitación? ¿Acabas de comprarte un piso y quieres quitar gotelé, pintar y entrar con todo hecho, o lleváis varios años en casa y es hora de darle una mano de pintura?
En Pintores Pisos Pamplona pintamos tanto viviendas completas como habitaciones, techos y paredes, cocinas y baños, lacamos puertas y armarios en blanco, alisamos el gotelé y colocamos papel pintado.
de experiencia
trabajos realizados
localidades de la Cuenca
visita y presupuesto
No es lo mismo la vivienda entera que una habitación suelta, ni pintar una pared que tapar el azulejo del baño. Cada uno tiene su plazo, su forma de organizarse y su precio, así que los contamos por separado. Consúltanos y te damos presupuesto gratis sin compromiso.

El encargo grande, y el que más cambia según esté la vivienda vacía o habitada. Cambia el plazo, el orden y el precio.
Pintar el piso entero
El encargo pequeño es el más frecuente y el peor explicado. Aquí contamos cómo se calcula de verdad su precio.
Solo una parte de la casa
El azulejo es una superficie cerrada y pide otra preparación antes de pintar. No es una pared más de la casa.
Cocinas y baños
Es el remate natural de pintar la casa, y donde estaban casi todas las peticiones que nos han llegado hasta ahora.
Puertas y armarios en blanco
La pregunta que sale en casi todas las visitas a un piso con años. Y la que más cambia el presupuesto final.
Quitar el gotelé al pintar
El papel no tapa lo que hay debajo: lo subraya. Por eso la mitad del trabajo está antes de abrir el primer rollo.
Una pared distinta del salónLo primero que preguntamos no son los metros de tu casa. Es qué estás pidiendo exactamente, porque bajo la misma frase (quiero pintar mi piso) caben encargos que no se parecen en nada entre sí, ni en días, ni en forma de trabajar, ni en precio. Y esa diferencia casi nadie te la explica antes de darte un número.
La primera línea que separa dos trabajos es si la casa está vacía o vais a estar viviendo dentro. Vacía se va de corrido: no hay que mover ni cubrir nada, se puede pintar toda la vivienda seguida y se puede aplicar a pistola donde convenga. Con vosotros dentro hay que ir estancia por estancia, agrupar los muebles y cubrirlos, y devolver cada habitación terminada antes de abrir la siguiente. Los metros son los mismos y las horas no se parecen.
La segunda es el tamaño del encargo, y aquí es donde más se confunde la gente. Una habitación suelta no cuesta la mitad que dos, porque llegar, proteger, encintar, recoger y limpiar es un bloque de trabajo que se hace igual sean una o tres, y en un encargo pequeño se reparte entre muy pocos metros. Sale al revés de lo que parece: el segundo cuarto es mucho más barato que el primero. Por eso te damos las dos cifras juntas en vez de una sola.
Y la tercera es qué hay debajo de la pintura. Una pared sana se pinta a dos manos y ya está. Una con agujeros, cercos, grietas o gotelé necesita plastecer, lijar y sellar antes, y eso puede ser la mitad de las horas del encargo. Es la partida que no se ve terminada y la que explica que dos presupuestos por la misma casa salgan muy distintos. La miramos en la visita con una luz de lado, que es la única forma de verla de verdad, y va desglosada aparte en el presupuesto.
Si estás dudando entre pintar solo el dormitorio o aprovechar y hacer también el pasillo, dilo al pedir presupuesto. Te damos las dos cifras juntas, porque el montaje ya está puesto y la diferencia suele sorprender.
Lo que ponemos por delante en la primera visita, aunque alguna cosa nos cueste el encargo.
Medimos la casa antes de darte un número
Dos viviendas del mismo tamaño pueden dar trabajos muy distintos según cuántas habitaciones tengan, cuánto tabique haya y qué altura tengan los techos. Por eso vamos, lo medimos y contamos las estancias una a una en vez de aplicar un precio general por teléfono. Es la única forma de que el presupuesto que te damos sea el que acabas pagando.
Preguntamos primero si vais a estar viviendo dentro
Es lo que más cambia el trabajo, por encima del color y de los metros. Con la casa vacía se va de corrido; con vosotros dentro hay que ir por estancias, montar y recoger cada día y devolver cada habitación usable. Los metros son los mismos y las horas no, así que lo decimos antes y no cuando ya hemos empezado.
Somos meticulosos, y eso se ve en los detalles
La diferencia entre un trabajo bien hecho y uno del montón casi nunca está en la pintura: está en cómo se protege la casa y en cómo se rematan los bordes. Cubrimos muebles y suelos como si fueran nuestros, encintamos rodapiés, marcos e interruptores, y las esquinas y los encuentros con el techo se hacen a brocha y con calma. Al terminar recogemos y limpiamos, para que recuperes la habitación lista para usar.
Te decimos qué estancias pueden esperar
En casi ninguna casa hace falta pintarlo todo el mismo año. Lo habitual es que el pasillo y las zonas de paso estén bastante peor que los dormitorios, porque el desgaste es localizado. Si algo aguanta dos o tres años más, te lo decimos, aunque suponga un encargo más pequeño ahora.
Las humedades las tratamos, no las tapamos
Si aparece una mancha o un cerco, lo primero es ver de dónde viene. Cuando se puede resolver, lo resolvemos antes de pintar: se sanea la zona, se trata y se sella para que la mancha no vuelva a salir a través de la pintura nueva. Y si el origen está fuera de la vivienda y hay que arreglarlo antes, te lo decimos con claridad en vez de dar una mano encima y que reaparezca en unos meses.
De la primera llamada al repaso con luz rasante, para que sepas en qué punto va todo y cuándo recuperas cada habitación.
Nos cuentas qué tienes en mente
Por teléfono, WhatsApp o formulario. Con saber cuántas estancias son y si vais a estar dentro, ya podemos orientarte.
Pasamos a verlo sin compromiso
Recorremos la casa estancia por estancia y miramos las paredes con luz de lado, que es como se ven los defectos que de frente no aparecen.
Presupuesto completo y cerrado
Incluye protección, reparación de la pared, material, mano de obra y limpieza final. Sin extras que aparezcan a mitad de trabajo.
Acordamos el orden y las fechas
Si vivís dentro, decidimos qué habitación se hace primero y cuál puede estar fuera de servicio. Los dormitorios se devuelven cuanto antes.
Protegemos y reparamos
Muebles al centro y cubiertos, suelo tapado y cinta en rodapiés y marcos. Después se rellenan agujeros y grietas, se lija y se sella.
Pintamos y repasamos con luz rasante
Las manos que pida cada pared, respetando el secado entre una y otra, y un repaso final con luz de lado para corregir lo que salga.
El grueso del trabajo está en Pamplona capital, que es donde está la mayor parte de la vivienda en bloque: Txantrea, Rochapea, San Jorge, Milagrosa, Iturrama, San Juan, Ermitagaña, Azpilagaña, Mendillorri, Buztintxuri, Lezkairu y el Casco Viejo. Pero trabajamos igual en los municipios de la comarca, sin recargo por desplazamiento.
Y no todas piden lo mismo, que es lo que hace que cada página cuente algo distinto. Hay municipios donde casi todo lo que nos llega son casas vacías recién compradas, con las llaves en la mano y unas semanas por delante antes de la mudanza.
En otros predomina lo contrario: familias que llevan décadas en el mismo piso y a las que les ha llegado el momento de darle una mano, con los muebles dentro y sin poder parar la casa una semana. Y en los desarrollos más recientes lo habitual es la primera mano desde que se entregó la vivienda, más algún cambio de color. Cada localidad lo explica por su cuenta.

~19.900 hab.
Barañáin
A 4 km de Pamplona
Pintores de pisos en Barañáin
~18.500 hab.
Burlada
A 3 km de Pamplona
Pintores de pisos en Burlada
~10.400 hab.
Villava
A 4 km de Pamplona
Pintores de pisos en Villava
~10.100 hab.
Berriozar
A 4 km de Pamplona
Pintores de pisos en Berriozar
~10.700 hab.
Ansoáin
A 3 km de Pamplona
Pintores de pisos en Ansoáin
~15.400 hab.
Zizur
A 5 km de Pamplona
Pintores de pisos en Zizur
~13.700 hab.
Sarriguren
A 6 km de Pamplona
Pintores de pisos en Sarriguren
~7.700 hab.
Mutilva
A 4 km de Pamplona
Pintores de pisos en Mutilva
~3.200 hab.
Artica
A 3 km de Pamplona
Pintores de pisos en Artica
~8.300 hab.
Orcoyen
A 6 km de Pamplona
Pintores de pisos en Orcoyen
~7.900 hab.
Huarte
A 7 km de Pamplona
Pintores de pisos en Huarte
~8.300 hab.
Noáin
A 8 km de Pamplona
Pintores de pisos en Noáin
~4.000 hab.
Beriáin
A 10 km de Pamplona
Pintores de pisos en Beriáin
~600 hab.
Esquíroz
A 6 km de Pamplona
Pintores de pisos en Esquíroz
~2.900 hab.
Gorraiz
A 6 km de Pamplona
Pintores de pisos en GorraizDamos referencias porque preguntarlo es lo normal y porque las cifras que circulan por internet se contradicen entre sí. Son referencias del mercado local y no una tarifa cerrada: el número que vale sale de ver la vivienda, y esa visita no se cobra.
Antes de la cifra, la confusión que hay que deshacer
Circulan dos precios por metro cuadrado que parecen decir lo mismo y no lo dicen. Uno se refiere al metro cuadrado de pared, que es la superficie que de verdad se pinta. El otro, al metro cuadrado de vivienda, que es el tamaño del piso. No son la misma magnitud ni de lejos: una casa de 80 metros puede tener 250 metros de pared y techo, porque cuentan todas las paredes de todas las habitaciones, los dos lados de cada tabique y los techos.
Por eso dos pisos del mismo tamaño pueden recibir presupuestos distintos sin que nadie esté inflando nada: uno con cuatro habitaciones pequeñas tiene bastante más pared que otro con dos grandes. Y por eso una cifra suelta sacada de un buscador no sirve para comparar. Aquí van las dos, dichas por separado.
Por metro de pared: 6-9 €/m²
Blanco, dos manos, sobre una pared en buen estado y con la preparación normal: tapar clavos, reparar grietas finas y lijar los desconchones. Incluye techos.
Sube a 9-12 €/m² con colores intensos, al volver a blanco desde un color fuerte (que pide una mano de fondo) o cuando la pared necesita bastante plaste antes de pintar.
Por metro de vivienda: 10-13 €/m²
Es la referencia rápida para hacerse una idea: en un piso de 80 metros en condiciones normales, entre 800 y 1.000 euros la casa completa con techos incluidos.
Sirve para orientarse, no para cerrar nada, porque no distingue un piso con muchas habitaciones de otro más diáfano, ni una pared sana de una que pide trabajo.
Y si hay gotelé, el número cambia de escala
Pintar encima del gotelé cuesta lo mismo que pintar cualquier otra pared, así que si esa opción os vale, las cifras de arriba siguen sirviendo. Alisarlo es otro trabajo: se plastece en varias pasadas, se lija entre ellas y se sella antes de pintar. Como referencia se mueve en el entorno de 12-18 €/m², dejando la pared ya lisa y pintada.
Es una decisión de las que conviene tomar con los dos números delante, y depende sobre todo de cuántos años vayáis a vivir ahí. Lo comprobamos en la visita, incluido si debajo hay temple, que es lo que más encarece el alisado y no se ve a simple vista.
Lo que más baja la factura es pintar con la casa vacía. Entre las llaves y la mudanza, o entre un inquilino y el siguiente, se trabaja de corrido sin proteger ni mover nada y se puede aplicar a pistola donde convenga. El mismo trabajo con los muebles dentro son bastantes más horas y bastantes más días. Si tenéis ese hueco, es el mejor momento posible y se nota mucho en el número.
Y lo segundo es juntar estancias en la misma visita. Como el montaje y la recogida son coste fijo, una habitación suelta arrastra todo ese bloque sola. Añadir el pasillo o un segundo dormitorio cuesta una fracción de lo que costaría pedirlo aparte el año que viene. Te damos las dos cifras juntas para que la diferencia la veas tú.
Lo que no recomendamos recortar es la preparación. Rellenar los agujeros, lijar al ras y sellar la zona reparada es lo que hace que a los seis meses no se vean manchas mate justo donde estaban los anclajes. Si un presupuesto es llamativamente más barato que el resto, mira si esa partida está dentro o si solo cuentan las dos manos de pintura.
Y si hay que hacerlo por partes, empieza por las zonas de paso. El pasillo, el recibidor y el salón concentran casi todo el desgaste real de una casa, y los dormitorios suelen aguantar bastante más de lo que la gente cree. Se nota mucho más y cuesta bastante menos que pintarlo todo de golpe.
El número definitivo sale de la visita, que no cuesta nada y no compromete a nada.
Las que más nos hacen al descolgar el teléfono, empezando por la de siempre: cuánto cuesta.
Como referencia de mercado, pintar en blanco a dos manos sobre una pared en buen estado se mueve entre 6 y 9 €/m² de superficie de pared. Si lo que buscas es una cifra rápida por vivienda, ronda los 10 a 13 € por metro cuadrado de piso, o sea unos 800 a 1.000 euros la casa completa si son 80 metros y está en condiciones normales. Ojo con mezclar las dos magnitudes, que es lo que hace que los precios que circulan por internet parezcan contradictorios: no son lo mismo. Son referencias orientativas y no una tarifa cerrada; el número real sale de ver la casa, y la visita no se cobra.
Casi siempre por tres cosas que nadie desglosa. La primera, cuánta pared hay de verdad: dos pisos del mismo tamaño pueden tener superficies muy distintas según cómo estén repartidas las habitaciones. La segunda, cuánta preparación necesita esa pared antes de pintarla: plastecer, lijar y sellar puede ser la mitad de las horas y es la parte que no se ve. Y la tercera, si se va a trabajar con la casa vacía o con vosotros dentro. Cuando un presupuesto es llamativamente más barato, lo que conviene mirar no es el precio del bote sino si esas partidas están dentro.
Porque hay un bloque de trabajo que se hace igual sean una o tres: llegar, descargar, mover y cubrir los muebles, proteger el suelo, encintar rodapiés y marcos, y al terminar recoger, limpiar y cargar. Ese bloque es prácticamente el mismo para una estancia que para media casa, y en un encargo pequeño se reparte entre muchos menos metros. La consecuencia práctica es la contraria de lo que parece: el segundo cuarto sale bastante más barato que el primero, y el tercero más todavía. Por eso, si tienes en mente hacer alguna estancia más este año, hacerlo todo en la misma visita es donde de verdad se ahorra.
Sí, y es lo que hace la mayoría. Se trabaja por estancias: cada día hay una habitación fuera de servicio y el resto de la casa se usa con normalidad. Se suele empezar por los dormitorios, para devolverlos cuanto antes, y dejar el salón para el final porque es el que mejor aguanta estar ocupado a medias. Lo que sí pedimos es que la cocina y un baño estén disponibles siempre, así que esos se hacen en un momento en que podáis apañaros medio día. Si hay bebés o alguien con problemas respiratorios, decidlo y ajustamos el orden y la ventilación.
Con la casa vacía, un piso de tres habitaciones son tres o cuatro días de trabajo contando la preparación. Con vosotros viviendo dentro se va a una semana o algo más, porque hay que montar y recoger cada día y esperar a que cada estancia esté seca antes de devolverla. Si las paredes piden bastante plaste, súmale un día entero solo de reparar y lijar antes de abrir el primer bote. Damos un margen y no una fecha exacta, porque el secado depende de la temperatura y de si se puede ventilar.
Bastante, y es la mayor diferencia de precio que puedes conseguir en este trabajo. Con la casa vacía no hay que proteger ni mover muebles, se puede pintar toda la vivienda de corrido y se puede aplicar a pistola donde convenga, que además deja un acabado más uniforme en techos grandes. Si acabas de comprar y tienes unas semanas entre las llaves y la mudanza, ese hueco es el mejor momento posible. Con la casa ya montada, el mismo trabajo son bastantes más horas.
No, se puede pintar directamente encima y es una opción perfectamente válida: la pared queda limpia y del color nuevo. Lo único que hay que tener claro es que la textura sigue ahí, porque la pintura no la suaviza. Alisar es otro trabajo: se plastece en varias pasadas, se lija y se sella antes de pintar, son varios días y genera mucho polvo. Nuestra recomendación honesta es que si vais a vivir ahí muchos años merece la pena hacerlo una vez, y que si es un piso de alquiler o vais a vender pronto casi nunca compensa.
Sí, y con la preparación correcta dura años, pero no es dar dos manos y ya. El azulejo es una superficie cerrada donde ninguna pintura corriente agarra: hay que desengrasar a fondo, lijar el brillo y aplicar una imprimación de agarre específica antes del esmalte. Hecho así aguanta el uso normal y la limpieza; hecho sin imprimación, salta por los cantos en pocos meses. Donde no lo recomendamos, y lo decimos claro, es dentro de la ducha, en el plato y en la encimera de trabajo: ahí hay agua directa y roce, y no aguanta bien.
Un acabado lavable o satinado en lugar de una mate corriente. La diferencia es práctica: en las zonas de roce, una mate absorbe la marca y no se puede limpiar sin que quede un cerco más claro, mientras que un lavable se pasa con un paño húmedo y queda igual. El bote cuesta algo más y la pared aguanta bastantes más años antes de volver a pedir pintura. En dormitorios y salón, donde no hay roce, una mate va perfectamente y queda mejor.
Los armarios no, si son de puerta cerrada y no se mueven de sitio. Lo que ayuda mucho es que descolguéis cuadros, espejos y cortinas y vaciéis las baldas que están en la pared que se va a pintar. Los muebles grandes los movemos y los cubrimos nosotros. Cuanto más despejada esté la estancia, menos horas de protección hay que cobrar, así que ese rato que dediquéis antes se nota directamente en el presupuesto.
A Pamplona y a toda su comarca, sin recargo por desplazamiento: Barañáin, Burlada, Villava, Berriozar, Ansoáin, Zizur, Sarriguren, Mutilva, Artica, Orcoyen, Huarte, Noáin, Beriáin, Esquíroz y Gorraiz. El grueso del trabajo está en Pamplona capital, que es donde está la mayor parte de la vivienda en bloque, pero atendemos igual el resto. Si tu localidad no aparece en la lista, pregunta igual: la Cuenca es pequeña y llegamos a casi todo.
Lo decimos de entrada para no hacer perder el tiempo a nadie: no hacemos fachadas de edificios, ni portales, ni escaleras de comunidad, ni locales, ni oficinas, ni naves. Trabajamos puertas adentro de la vivienda: paredes, techos, cocinas y baños, puertas y armarios, alisado de gotelé y papel pintado. Si lo que necesitas es la fachada de tu bloque o el portal, hay empresas de la zona especializadas en comunidades y te irá mejor con ellas.
Déjanos un nombre, un teléfono y dos líneas sobre lo que tienes en mente. Nos acercamos cuando te venga bien y el presupuesto no cuesta nada.
Teléfono
848 87 12 21Dirección
C. Remiro de Goñi, 40, 31009 Pamplona, Navarra
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