Quitar el gotelé al pintar el piso en Pamplona

Quitar el gotelé al pintar el piso en Pamplona

Es la pregunta que sale en casi todas las visitas a un piso con unos años: se pinta el gotelé como está, o se alisa antes. Las dos son opciones válidas, cuestan cosas muy distintas y conviene decidirlo con los dos números delante.

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Alisar o pintar encima: la decisión que cambia el presupuesto

Pintar encima del gotelé es lo barato y lo rápido. La pared queda limpia y del color nuevo, pero sigue siendo rugosa: la textura no desaparece, y de hecho con un color claro y luz de tarde se marca igual que antes. Es una opción perfectamente razonable si vais a alquilar, si el presupuesto manda o si el gotelé es fino y no os molesta. Lo único que pedimos es que nadie espere que la pintura lo suavice, porque no lo hace.

Alisar es otra historia: es el trabajo, no el gotelé. Se aplica plaste sobre toda la superficie en varias pasadas, se lija entre ellas y se sella antes de pintar. Deja la pared lisa de verdad y cambia la casa por completo, pero son varios días, genera muchísimo polvo fino que se mete en todas partes y cuesta bastante más que pintar. Nuestra recomendación honesta: si vais a vivir ahí muchos años, merece la pena hacerlo una vez y olvidarse; si es un piso de alquiler o vais a vender pronto, casi nunca compensa.

Quitar el gotelé al pintar el piso en Pamplona
  • Comprobación del tipo de gotelé y de si está pintado con temple
  • Protección reforzada de suelos, muebles y huecos de paso
  • Plastecido en varias pasadas hasta cubrir el grano
  • Lijado entre capas con aspiración para controlar el polvo
  • Sellado de la superficie plastecida antes de pintar
  • Dos manos de acabado sobre la pared ya lisa

Cuándo compensa alisar de verdad

Alisar compensa sobre todo cuando:

  • Acabáis de comprar y vais a vivir ahí muchos años
  • El gotelé es grueso y se lleva la luz de toda la casa
  • Ya vais a estar fuera de casa por otra reforma
  • Queréis poner papel pintado o un acabado liso en alguna pared
  • El gotelé está desconchado o se cae a trozos al rozarlo
  • La casa está vacía y no hay que proteger muebles

Cómo dejamos lisa una pared con gotelé

Lo primero es mojar una zona y esperar. Si el material se ablanda, hay temple debajo y el trabajo cambia por completo.

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Comprobamos con qué está pintado

Se moja una zona pequeña y se espera. Si el material se ablanda y se disuelve, es temple, y ese hay que retirarlo antes de nada porque encima no agarra nada. Si aguanta, es plástico y se puede plastecer directamente. Son cinco minutos y cambian el presupuesto entero.

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Protegemos más de lo normal

El polvo del lijado es finísimo y se cuela por debajo de las puertas. Se sellan huecos de paso con plástico, se cubren muebles que no se puedan sacar y se protegen los suelos con material resistente, no con una lona fina.

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Plastecemos en varias pasadas

No se tapa un gotelé de una vez. Se dan varias capas dejando secar entre ellas, porque el plaste encoge al secar y una capa gruesa se agrieta. Cuántas hagan falta depende del grano, y por eso el presupuesto se cierra viendo la pared.

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Lijamos con aspiración

Se lija con lijadora conectada a aspirador, que recoge buena parte del polvo en el momento. No lo elimina del todo, y no vamos a decir que sí, pero la diferencia con lijar a mano es enorme en cantidad de polvo y en horas de limpieza después.

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Sellamos y pintamos

La superficie plastecida es muy absorbente y si se pinta directamente queda con brillos desiguales. Se sella primero y luego van las dos manos de acabado. Ese paso es el que hace que una pared alisada se vea uniforme y no a manchas.

Por qué alisar cuesta lo que cuesta

  • Qué hay debajo de la pintura. Es lo primero que se comprueba y lo que más cambia el número. Un gotelé pintado con plástico se plastece encima. Uno con temple hay que retirarlo antes, y eso es un trabajo entero por sí solo, sucio y lento.
  • El grosor del grano. No todos los gotelés son iguales. Uno fino se tapa con menos pasadas; uno grueso, de los de pico levantado, necesita más capas y más lijado. Se ve pasando la mano y mirando la pared con luz de lado.
  • Cuánta superficie se alisa. Alisar toda la casa o solo el salón son decisiones distintas. Muchas veces se alisan las zonas de estar y se dejan los dormitorios para más adelante, y es una forma razonable de repartir el gasto sin que se note un corte raro.
  • Si la casa está vacía o habitada. Aquí pesa más que en cualquier otro trabajo. Alisar con muebles dentro obliga a proteger a conciencia, a mover todo dos veces y a limpiar mucho más. Si podéis alisar antes de mudaros, es la diferencia más grande que hay en este servicio.
  • El estado de la pared por debajo. A veces al retirar el gotelé aparecen grietas o zonas de yeso flojo que estaban tapadas por la textura. Si sale, se enseña antes de seguir, con lo que supone. Es lo que hace que no demos un precio cerrado por teléfono para un alisado.

Alisado de paredes en Pamplona y la comarca

El gotelé no está repartido por igual en la comarca: en unos municipios es la norma y en otros no queda casi nada.

Dudas sobre alisar las paredes

Sí, se hace constantemente y es una opción perfectamente válida. Queda una pared limpia y del color nuevo, y es bastante más barato y rápido que alisar. Lo único que hay que tener claro es que la textura sigue ahí: la pintura no la suaviza ni la disimula, y con luz rasante se ve exactamente igual de rugosa que antes. Si lo que os molesta es el relieve, pintar encima no lo resuelve; si lo que os molesta es el color o que esté sucio, sí.

Genera mucho, y es la parte incómoda de este trabajo. Lijamos con aspiración, que recoge bastante en el momento, pero el polvo del plaste es finísimo y siempre acaba apareciendo días después en sitios donde no esperabas. Se puede vivir en casa si se hace por zonas y se sellan bien los pasos, y mucha gente lo hace, pero si tenéis la opción de hacerlo con la casa vacía o de iros unos días, sale mejor de todas las maneras: más rápido, más barato y menos limpieza para vosotros.

Contad alrededor de una semana para un piso normal, y algo más si hay que retirar temple o si aparecen desperfectos por debajo. La razón no es el trabajo en sí sino los secados: cada capa de plaste tiene que secar antes de lijar y antes de la siguiente, y eso no se puede acelerar. Un presupuesto que prometa alisar una casa en dos días está contando otra cosa o va a saltarse capas.

Se puede, y a veces es lo más sensato. Lo que hay que saber es que el encuentro entre una pared lisa y una con gotelé en la misma habitación se nota mucho, sobre todo en las esquinas. Por eso, si se hace parcial, lo lógico es alisar estancias completas y no paredes sueltas, salvo que sea una pared que vaya a llevar papel o un acabado especial y quede claramente separada.

El temple es un material antiguo que se usaba mucho antes de que se generalizara la pintura plástica, y tiene una particularidad importante: se disuelve con agua. Si el gotelé de casa está hecho con temple, no se puede plastecer encima porque el plaste no agarra, y hay que retirarlo antes mojando y rascando. Es más trabajo y bastante más sucio. Se comprueba en cinco minutos mojando una zona y esperando a ver si se ablanda, y lo hacemos en la visita antes de dar precio.

Sí, y de hecho es una de las razones por las que la gente alisa. El papel necesita una pared lisa y sellada: sobre gotelé no se puede poner, porque el relieve se marca a través del papel y las juntas no cierran. Si tienes en mente empapelar alguna pared, dilo al pedir el alisado, porque el acabado que se le da a una pared que va a llevar papel no es exactamente el mismo que a una que se va a pintar.

¿Alisar o pintar encima? Te damos los dos precios

Vamos a ver tus paredes y te decimos qué gotelé tienes y qué opciones hay. Sin compromiso.

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