
Pintar una habitación o el pasillo
A veces solo hacen falta las zonas de uso y no la casa entera. Lo decimos aunque suponga un trabajo más pequeño.
Solo una parte de la casa
En Artica la vivienda es en general reciente y está en buen estado, y eso tiene una consecuencia directa en el presupuesto: hay poco que reparar, y reparar es lo que de verdad encarece un trabajo de pintura.
Vivienda reciente y bien conservada: poca reparación, y por tanto bastante mejor precio por los mismos metros.

A veces solo hacen falta las zonas de uso y no la casa entera. Lo decimos aunque suponga un trabajo más pequeño.
Solo una parte de la casa
Poca reparación significa menos horas, y menos horas significa menos dinero por los mismos metros de pared.
Pintar la vivienda entera
Se sella la pared antes de pegar, y eso es lo que permite quitarlo años después sin destrozar el yeso.
Papel pintado en una pared
Con niños, las puertas se llevan golpes en la parte baja. Lacadas se repasan mucho mejor que barnizadas.
Lacar puertas y armarios
Antes de pintar hay que saber si es condensación o si entra agua de algún sitio. Solo una de las dos se arregla pintando.
Pintar sobre azulejo
Es el trabajo más sucio de los seis, así que aquí conviene agrupar los días y hacerlo del tirón.
Quitar el gotelé al pintarLa preparación es la parte invisible de este oficio y la que decide el precio. En una casa antigua con grietas, cercos y desconchones, plastecer y lijar puede ser la mitad de las horas del encargo. En una vivienda reciente y bien conservada, esa parte se reduce mucho: se rellenan los agujeros de anclajes, se lija al ras, se sella y se pinta. El resultado es que el mismo número de metros sale bastante más barato aquí que en un piso de los años setenta, y es justo que se sepa.
Lo que más nos piden en Artica son encargos de color más que de reforma: una pared distinta en el salón, la habitación de un niño que cambia de etapa, o refrescar la casa entera manteniendo el blanco pero recuperando el que había. En estos casos la conversación útil no es sobre técnica sino sobre el color, y lo hacemos siempre igual: muestras grandes sobre la propia pared y un par de días para verlas con la luz de la casa antes de decidir nada.
Población: ~3.200 hab.
Distancia desde Pamplona: 3 km
Para cualquier trabajo en una vivienda de Artica vamos a verla antes, miramos las paredes con luz de lado para saber cuánta preparación hace falta y de ahí sale un presupuesto que se sostiene.
Sí, y la diferencia puede ser notable con los mismos metros. Lo que se cobra no es solo dar dos manos: es todo lo que hay que hacer antes para que esas dos manos queden bien. En una vivienda reciente hay poco que plastecer y poco que lijar, así que el trabajo es más rápido y el presupuesto lo refleja. En una casa con muchos años, la preparación puede llevarse la mitad del tiempo total.
Con muestras grandes pintadas en la propia pared, no con un catálogo. Damos dos o tres tonos en cuadros de al menos medio metro y los dejamos un par de días para que los veáis con luz de mañana, de tarde y con las lámparas encendidas. Un color cambia muchísimo según hacia dónde mire la habitación, y una muestra de tres centímetros en una carta engaña siempre. Ese rato es lo que evita arrepentirse con la casa ya pintada.
No si se hace bien, y hay un paso que mucha gente se salta: sellar la zona reparada antes de pintar. El plaste es muy absorbente y chupa la pintura, así que si se pinta directamente encima queda una mancha mate justo donde estaba el agujero, visible con luz de lado aunque el relleno sea perfecto. Se rellena, se lija al ras, se sella y entonces se pinta. Así desaparece de verdad.
Claro, y en viviendas de este tipo es un encargo muy habitual. Lo único que conviene mirar es el encuentro con el pasillo: si el salón queda recién pintado y el pasillo lleva años, la diferencia se ve justo en esa esquina. A veces compensa incluir el pasillo aprovechando que el montaje ya está puesto, y te damos las dos cifras para que lo decidas con los números delante.
Dinos si lo que buscas es refrescar el blanco o cambiar de color, porque el trabajo y el número no son los mismos.