
Pintar el piso entero
¿Se puede vivir dentro mientras se pinta? Sí, yendo por estancias y devolviendo cada una terminada el mismo día.
Pintar todo el piso
En Burlada nos llaman menos por mudanzas y más por lo contrario: gente que lleva muchos años en la misma casa y a la que le ha llegado el momento de darle una mano.
Vecindario asentado y casas llenas: aquí casi todo se hace con la familia dentro, estancia a estancia.

¿Se puede vivir dentro mientras se pinta? Sí, yendo por estancias y devolviendo cada una terminada el mismo día.
Pintar todo el piso
Una habitación sola en una casa de techo alto lleva más horas de las que parece, y casi todas son de montaje.
Pintar una habitación o el pasillo
En una casa amplia se puede alisar por zonas completas. Lo que no funciona es alisar paredes sueltas de una estancia.
Alisar las paredes con gotelé
Se cuenta por hojas, y cada hoja tiene dos caras más los cantos. Por eso el número sube antes de lo que se espera.
Lacar la carpintería del piso
Para alquilar, una cocina con el frente pintado en un tono neutro cambia la primera impresión por muy poco dinero.
Cocinas y baños
Sobre pared reciente y lisa la preparación es mínima, así que es donde este trabajo sale mejor de precio.
Una pared distinta del salónEs un municipio de vecindario estable, con familias que llevan décadas en el mismo piso, y eso cambia por completo el tipo de encargo. Aquí casi nunca hay una casa vacía esperando: hay una casa llena, con muebles que no se han movido en años, con estanterías cargadas y con una vida dentro que no se puede parar una semana. Todo el trabajo se organiza alrededor de eso, y por eso preguntamos primero cuántos sois y qué habitación puede estar fuera de servicio antes que cuántos metros tiene la casa.
La forma que mejor funciona es ir por estancias y devolver cada una terminada el mismo día siempre que se pueda: se empieza por los dormitorios, que son los que más falta hacen de noche, y se deja el salón para el final porque es la estancia que mejor aguanta estar ocupada a medias. También es donde más sentido tiene lo de aprovechar el montaje: si además del salón queréis el pasillo, hacerlo en la misma semana cuesta mucho menos que llamarnos otra vez el año que viene.
Población: ~18.500 hab.
Distancia desde Pamplona: 3 km
Para cualquier trabajo en una vivienda de Burlada vamos a verla antes, miramos las paredes con luz de lado para saber cuánta preparación hace falta y de ahí sale un presupuesto que se sostiene.
Por ver la casa entera aunque no se vaya a hacer toda de golpe. En una casa así lo normal es que unas zonas estén bien y otras pidan trabajo de verdad: los techos suelen estar más amarillos de lo que parece, el pasillo tiene la marca del roce a media altura y detrás de los muebles grandes suele haber sorpresas. Con eso delante se decide qué se hace ahora y qué puede esperar, y muchas veces sale mejor de lo que la gente teme.
Sí, es lo que hacemos la mayoría de las veces en Burlada. Se trabaja por estancias: cada día hay una habitación fuera de servicio y el resto de la casa se usa con normalidad. Lo que pedimos es que la cocina y un baño estén disponibles siempre, así que esos se hacen en un momento en que podáis apañaros medio día. Si hay alguien en casa a todas horas o alguien con problemas respiratorios, decidlo y ajustamos el orden y la ventilación.
No hace falta sacar nada a la calle ni alquilar un trastero. Los muebles grandes se agrupan en el centro de cada estancia y se cubren, y se van moviendo conforme avanza el trabajo. Lo que sí ayuda mucho y os ahorra dinero es que vaciéis las baldas que están en la pared y descolguéis cuadros, espejos y cortinas. Cuanto más despejado esté, menos horas de protección hay que cobrar.
Se puede, y en Burlada es un encargo habitual, sobre todo en casas donde se ha fumado o donde hay chimenea. Lo único que conviene saber es que un techo recién blanco deja las paredes más apagadas por contraste, así que si las paredes ya tienen sus años, mirad las dos cosas juntas antes de decidir. En la visita se ve en un momento poniendo un papel blanco contra la pared.
Cuéntanos cuántos vivís en casa y qué habitación puede estar fuera de servicio unos días, y lo organizamos alrededor de eso.